Síntomas y movimiento

Mantenerse activo con artrosis de rodilla: Planifique el movimiento diario

Prepare un plan realista según sus síntomas, su rutina y una alternativa adecuada.

2:53 min · Español

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Movimiento que encaja en su día

Moverse más, sí, pero ¿cómo encaja eso en su día? Con artrosis de rodilla, el plan de actividad debe adaptarse a sus síntomas y posibilidades. Empiece con una pregunta concreta: ¿qué actividad puedo incorporar con regularidad a mi rutina, en una cantidad adecuada para mí?

Elegir una actividad adecuada

Caminar, andar en bicicleta o moverse en el agua pueden ser opciones adecuadas. Los ejercicios de fuerza específicos también pueden ayudar a trabajar los músculos. Si lo necesita, consulte con su médico o fisioterapeuta qué combinación le conviene. Elija también algo que disfrute y que tenga a su alcance.

Encontrar la cantidad adecuada

Un comienzo realista importa más que un primer día demasiado ambicioso. Elija una distancia o una cantidad de ejercicio acorde con lo que puede hacer ahora. Un paseo más corto con una pausa prevista puede ser más fácil que una salida larga. No hay una cifra fija de minutos o pasos que sirva para todos.

Vincularlo a una rutina

Concrete el plan. Por ejemplo, dar el paseo corto acordado después del desayuno. O hacer en casa los ejercicios que le han enseñado, en determinados días. Deje preparados el calzado o el material. Anote cuándo lo hará. Estos pequeños preparativos convierten una intención en una oportunidad concreta.

¿Cómo responde la rodilla?

Observe cómo se siente la rodilla durante la actividad y después. Al empezar un programa de ejercicio, las molestias pueden aumentar temporalmente. Pero no siga forzando si aparece un dolor intenso, nuevo o claramente mayor. Adapte la actividad y consulte los problemas persistentes con su equipo de salud.

Preparar una alternativa

Un día con más molestias o mal tiempo no tiene por qué poner fin a todo el plan. Prepare de antemano una alternativa tolerable, acordada con su equipo de salud. Quizá una sesión más corta o ejercicios adecuados dentro de casa. Aumente la actividad poco a poco. Después de un tratamiento o una operación, siga las indicaciones individuales de su equipo de salud.

Apoyo para mantener la constancia

Quedar con alguien o usar un recordatorio sencillo puede ayudarle a mantener la constancia. Pida que le enseñen los ejercicios si no tiene claro cómo hacerlos. Si la rodilla se hincha mucho, está caliente o de repente no puede apoyar la pierna, busque atención médica antes de seguir entrenando.

Qué. Cuánto. Cuándo.

Su plan inicial necesita tres datos. ¿Qué quiero hacer? ¿Qué cantidad es adecuada para hoy? ¿Y cuándo lo haré? Añada una alternativa apropiada. Así podrá planificar y adaptar el movimiento. Lleve el plan a su próxima consulta y siga desarrollándolo junto con su profesional de salud.

Decidir con información

Crespine Gel. Esta información no sustituye la consulta médica. Hable de sus síntomas y de las opciones de tratamiento con su profesional de salud.

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